Historia de la formación del estado Argentino
Periodo de hispanos
El territorio del Río de la Plata, compuesto total o parcialmente, por el área donde hoy están las provincias de Buenos Aires, Entre Ríos, Corrientes, Santa Fe, Chaco, Formosa, Misiones y las actuales repúblicas de Paraguay y Uruguay, tuvo un papel secundario en el proceso de colonización durante los siglos XVI y XVII. Impulsado por un crecimiento económico más adelante, estas tierras volvieron a tener un valor estratégico para la Corona española y por esa razón crea el Virreinato del Río de la Plata en 1776. Durante ese período, comúnmente llamado Período Hispano, la organización del poder era rudimentario y sin distinción clara de las competencias. En España, así como en los Estados Unidos, las instituciones de poder realizaban las funciones ejecutivas, legislativas y jurisdiccionales, sin distinción entre ellos.
Período Revolucionario
En mayo de 1810, debido al éxito de la invasión napoleónica en España, Buenos Aires pidió un Cabildo Abierto, llegando a un acuerdo y donde se decidió la expulsión del Virrey y la transferencia de los derechos de la soberanía al pueblo, y como consecuencia inmediata, el establecimiento de un nuevo gobierno.
A continuación, se consiguieron varias victorias estrepitosas frente a los ejércitos de invasión realistas, particularmente en 1812 y 1813. Las regiones liberadas del virreinato fueron subdivididas en 14 provincias, en 1813. Después de varios años de combates, las tropas españolas fueron vencidas definitivamente por Belgrano y José de San Martín. La independencia de las Provincias Unidas de América del Sur (que serían luego las Provincias Unidas del Río de La Plata) fue proclamada el 9 de julio de 1816.
Periodo de la Organización Federal
Después de la batalla de Caseros, que provocó la dimisión de Juan Manuel de Rosas como gobernador de Buenos Aires, las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Corrientes y Entre Ríos firmaron el Protocolo de Palermo. Posteriormente, el Acuerdo de San Nicolás, firmado en presencia de la mayoría de los gobernadores provinciales, ratificó el carácter de ley fundamental del Pacto Federal. Poco después, en 1852, se decidió llamar a un Congreso General Constituyente, con el objetivo de dictar una constitución para la Confederación. La constitución fue promulgada por Justo José de Urquiza 25 de mayo de 1853, la República se comprometió relación con ésta el 9 de julio, con la excepción de Buenos Aires, que integran la Confederación en 1860, después de la batalla de Cepeda y la firma del San José de Flores Acuerdo del año anterior. Inmediatamente después, se modificó la Constitución, conformando así la unión de todo el país. Esta enmienda se hizo hincapié en la forma federal de gobierno de la república, mientras que al mismo tiempo, desde el punto de vista ideológico, mantuvo el esquema de la Constitución Nacional de 1853.