La República Argentina está situada en el extremo meridional de América del Sur. Sus 3.800 kilómetros de longitud se extienden desde los 22º hasta los 55º de latitud Sur. Limita con Uruguay, Brasil, Paraguay, Bolivia y Chile con un perímetro de fronteras de 9.376 kilómetros. La fachada marítima, sobre el Océano Atlántico, alcanza los 4.725 kilómetros.
La particularidad de sus fronteras (lindando con cinco países) le otorga una importante conexión cultural y económica con el resto de Sudamérica.
La característica fundamental del relieve argentino es la gran diversidad de suelos y el enorme contraste imperante entre ellos. Playas bañando el Océano Atlántico, de las regiones árticas, a la selva boscosa, de las inmensas llanuras orientales a la impresionante cordillera de los Andes al oeste, la que posee la cumbre más alta del hemisferio occidental: el Aconcagua, de 6.959 metros.
En su recorrido desde Jujuy hasta la Tierra del Fuego, la cordillera exhibe la maravillosa variedad de su paisaje: desde los altiplanos del noroeste -desérticos, con valles, quebradas y coloridos cerros- hasta la región de los lagos, bosques y glaciares de la Patagonia.
Al norte, el Chaco es un área forestal ligada a los ríos Bermejo, Salado y Pilcomayo.
Entre los ríos Paraná y Uruguay, la Mesopotamia argentina (provincias de Entre Ríos, Corrientes y Misiones) está formada por lomadas bajas, lagunas y esteros que señalan los antiguos trazados de estos grandes ríos. En algunos sectores, en medio de la selva subtropical, se producen rupturas que favorecen fenómenos tan espectaculares como las Catarata del Iguazú.
En el centro de la Argentina, la región pampeana es la llanura más extensa y conocida. De intensa explotación agrícola y ganadera, abarca la provincia de Buenos Aires, nordeste de la provincia de La Pampa y sur de Córdoba y de Santa Fe. Su paisaje está interrumpido al sur por las pequeñas serranías de Tandil y de la Ventana, y al oeste por las sierras de Córdoba.
Hacia el sur, de los Andes al mar, se extienden las estériles y pedregosas mesetas patagónicas, azotadas gran parte del año por el viento. El litoral atlántico, bordeado por altos acantilados, dibuja formas sinuosas, como la Península Valdés, con sus espectaculares apostaderos de animales marinos.
La superficie total de la República Argentina es de 3.761.274 kilómetros cuadrados de los cuales 2.791.810 km ² corresponden al Continente Americano y 969.464 km ² al Continente Antártico (incluyendo las Islas Orcadas del Sur) y las islas australes (Georgias del Sur y Sandwich del Sur). Por su superficie, la República Argentina es el cuarto país más grande de América (después de Canadá, los Estados Unidos de América y la República Federativa del Brasil) y séptimo en el mundo.
La Antártida Argentina es la parte del territorio comprendido entre los 25 ° y 74 ° Longitud Oeste meridianos, al sur del paralelo 60 °. Se caracteriza por la alternancia de campos de hielos con zonas áridas, montañas con valles y mesetas, arroyos fluviales y lagos con la amplitud oceánica y vegetación esteparia con bosques y selvas.
Es el continente más elevado de la Tierra, y alberga alrededor del 80% del agua dulce del planeta. Su humedad y temperatura son, en promedio las más bajas de la Tierra.
Está dividida en Antártida Occidental constituida por un relieve muy accidentado con costas irregulares formadas por rocas sedimentarias y la Antártida Oriental o Mayor, constituida por espesa capa de hielo que la cubre, cuyo volumen llega a 20 millones de km3, y el espesor a 2000 m; por ello solo los picos más elevados sobresalen de la superficie.
Es frecuente observar espejismos (debidos a reflejos del hielo y a la refracción por diferencia de las temperaturas en las capas de aire), antelias: halos iridiscentes en torno a la luz de los astros debidos a cristales de hielo flotando en la atmósfera y auroras polares debidas al viento solar.